Grecia expulsa la seguridad

José Garcia Sánchez / Columna Cuando en 2010, los cárteles que tenían dominado Nuevo León, se vieron afectados por la presencia del Ejército, los delincuentes convocaron a una manifestación de padres de familia, a quienes regalaron una mochila con útiles escolares y dinero en su interior. Los cientos de padres expresaron su exigencia de que …

José Garcia Sánchez / Columna

Cuando en 2010, los cárteles que tenían dominado Nuevo León, se vieron afectados por la presencia del Ejército, los delincuentes convocaron a una manifestación de padres de familia, a quienes regalaron una mochila con útiles escolares y dinero en su interior. Los cientos de padres expresaron su exigencia de que saliera el ejército de Nuevo León, cerrando las calles de Monterrey, porque impedían el desarrollo natural de sus actividades ilícitas de la entidad.

No hacía falta ser muy observador para darse cuenta de quiénes organizaban esa aparente manifestación espontánea contra las Fuerzas Armadas.

Los padres de familia desconocían, en su mayoría, la razón de su presencia en las calles. La presencia de los uniformados en las carreteras de Nuevo León impedía el libre mercado de drogas y su posible exportación desde ese punto.

Los michoacanos se preguntan sobre las verdaderas causas por las cuales la alcaldesa de Uruapan no quiere que las fuerzas de Seguridad pisen el suelo de su municipio. La vida de Carlos Manzo ni siquiera expone las razones de su enojo, simplemente asegura que las autoridades deben buscar en otro lado y no donde sus investigaciones les dictan.

A menos de un mes de haberse convertido en alcaldesa por mandato divino, ya anunció incrementos exorbitantes a los servicios que brinda el municipio.

El predial aumentará 7 por ciento, el agua, 15 por ciento, las licencias 10 por ciento. Por otra parte, anunció a la gente que si quieren fortalecer el Movimiento del Sombrero deben cooperar económicamente en su solidez y futuro

Al salir las autoridades de Uruapan, ni siquiera la vida de la viuda estaría segura. Aunque seguramente las amenazas continúan con las fuerzas armadas dentro y fuera de Uruapan, la exigencia de abandonar “su” territorio tiene varias interpretaciones, que podrían ser similares a las sucedidas hace 15 años en la Ciudad de Monterrey. La alcaldesa responsabiliza a los uniformados de “extorsionar” a la población.

Lo que sucede en Uruapan no es lo que los medios convencionales publican. Oposición y comunicadores se esfuerzan por darle una imagen inmaculada al a situación del gobierno municipal de Uruapan.

Desde la muerte de Carlos Manzo, ese lugar se convirtió en la sede de las propuestas políticas de la oposición y del negocio de la alcaldesa, quien tiene un cuartel general en el municipio, es por ello que quiere lejos a la Guardia Nacional, la sedeña, la Marina y toda autoridad para crear sus propias reglas del juego, en complicidad con todo tipo de personas. Porque los importante es aportar dinero a la causa, no interesa el origen o la ocupación, ese es el mensaje que lanza la propia alcaldesa.

Uruapan debe estar más vigilada que nunca y hay cada día más personas a quienes vigilar cada vez más de cerca.

admin

admin